Bonfatti y sus dichos socialistas.

La semana que transcurre dejó frases para el recuerdo (o para el olvido, a gusto del consumidor), lo siguiente fue publicado por nuestro Benemérito Pasquín:
“Hay que recordar que pagamos más por cosas que no son tan necesarias como el agua. Por ejemplo todos queremos tener cable y pagamos entre 150 y 160 pesos. En cambio yo en mi casa pago 45, 50 pesos de agua, y con el agua vivimos, sin agua no existe la vida humana”.
Ay, ay, ay, ay…Bonfatti Bonfatti, las boludeces que usted dice y pensar que va a gobernar la provincia por cuatro años. Comparar el agua con el cable es una aberración desde cualquier punto de vista, por si usted no lo recuerda (porque saber, lo debe saber) Bonfatti le dejo el siguiente párrafo:
“El acceso al agua debe ser considerado como un derecho humano, ya que éste forma parte de las garantías indispensables para asegurar un nivel de vida adecuado, en particular porque es una de las condiciones fundamentales para la vida y la supervivencia.
El derecho al agua también está indisolublemente asociado con los más altos niveles posibles de salud, el derecho a una vivienda y una alimentación adecuada. De igual forma, éste derecho debe considerarse conjuntamente con los otros derecho consagrados en la Carta Internacional de Derechos Humanos, entre los que ocupa un lugar primordial el derecho a la vida y a la dignidad humana.”

Esto está extraído del siguiente enlace: Waterlex en el que se da pautas legales sobre el derecho al agua. En otro enlace leemos lo siguiente:
“Pregunta: En términos de derecho, ¿cuál es el estatuto actual del agua? Se trata de una mercancía?
Respuesta: Depende del país. En algunos países, el agua puede ser comprada y vendida por volumen (ver las concesiones en los Estados Unidos, o los bancos de agua en Australia). En otros países la ley no dice nada sobre el valor real del agua en sí misma, dejando su propiedad al Estado. Al mismo tiempo, a menudo claramente se regula la venta de “servicios de agua”. Para dar un ejemplo: Tomar el agua del río para el consumo personal es gratuito, pero el servicio de limpieza del agua y su transporte tienen un costo.
En cada caso, el reconocimiento del “derecho al agua y al saneamiento” como un derecho humano en el derecho internacional deja la puerta abierta para que los Estados elijan ya sea dar un valor financiero al agua o no, así como permitir que actores privados puedan vender agua o no. Por otro lado, dicho reconocimiento aclara las obligaciones del Estado en tres áreas:
a) Los compromisos de respetar el acceso al agua para las poblaciones: toda nueva legislación o actividad del gobierno no debería tener un efecto negativo sobre el acceso actual de la población al agua y al saneamiento”
. ( Fusda)
Para no aburrirlos con lecturas sobre el agua, que hay y mucha en infernet cerramos el post con la mención de lo que hacen pueblos en vías de desarrollo como Bolivia, defendiendo el acceso al agua (no al cable) en la ONU:
“El embajador de Bolivia ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Pablo Solón, celebró ayer que la Asamblea General de la ONU corrigiera “una injusticia” al adoptar una resolución propuesta por Bolivia que reconoce el agua potable y los servicios sanitarios básicos como un derecho humano.
La Asamblea General de la ONU adoptó ayer la resolución presentada por Bolivia que reconoce el agua potable como “un derecho humano básico” e insta a que se garantice su disfrute a los 884 millones de personas que carecen de acceso a ese elemento esencial para la vida.
La propuesta recibió el respaldo de 122 países, ni un solo votó en contra, aunque se registraron 41 abstenciones. La resolución también declara que el acceso a servicios sanitarios básicos es un derecho, ya que la contaminación del agua con materia fecal es una de las principales causas de mortalidad en los países más pobres del planeta.
“Esto es evidentemente histórico, y a partir de hoy podremos decir en las Naciones Unidas que el agua y el saneamiento son derechos humanos”, dijo el diplomático tras la reunión del órgano de Naciones Unidas.”
Esto puede ser leído en el siguiente Enlace
Nuestro futuro gobernador se mueve en la política como King Kong en un bazar, o mejor dicho en una casa de telas de alta costura:

Esta foto está tomada en la esquina de mi casa y grafica perfectamente como se mueven, ya no sólo Bonfatti, sino todos los políticos en la Argentina, ahora, lo peor en nuestro caso es que se trata de un futuro gobernador de extracción ¿socialista? me parece que el socialismo era otra cosa…déjenme pensar… a ver a ver, ¿no era algo más parecido a lo que hacía el Che con su lucha?, por eso, para cerrar la nota, otra foto de mi barrio, aquí la panadería dónde voy a buscar el pan nuestro de cada día: Bonfatti!!!!

Ricardo Alfonsín-2011

Entramos en la etapa final de la campaña para las elecciones primarias y por supuesto toda nuestra gama de animales políticos afilan sus uñas, y cómo sucede desde años, aparecen los gurúes que manejan la imagen y el discurso de los candidatos, apelando a cosas tales cómo globos, alegría envasada, cumbia, etc. etc.
O sea todo lo que presupone que va a agradar a ese manso rebaño que somos nosotros, la gente (porque a veces ni siquiera alcanzamos al categoría de pueblo).
En el radicalismo parece que recurriesen al mismo diseñador de campaña que De la Rúa, apelando a los mismos tics, la cámara retrocede ante el avance de Alfonsín, la imagen segura, con una sonrisa a flor de labios, el discurso firme, sólo faltaría que diga “Y me dicen aburrido”.

Pero hoy es peor, el leit-motiv de parte de esta campaña es “Preguntenme a mí” sobre el tema e la inflación, y por algún lado quizás tenga razón, deberían preguntarle a Alfonsín hijo sobre la inflación, porque él sabe mucho de esto, por interpósita persona, ya que su padre sufrió en gobierno propio, una tremenda inflación en el año 1989, y supongo que no encontró las herramientas para combatirla.
Ahora, no tenemos que preguntarle a los personajes cotidianos del aviso publicitario, deberíamos preguntarle a quienes originan esta escala inflacionaria, a los formadores de precios, a los grandes supermercados (eso se ve claramente cuando un comerciante recibe mercadería en el spot), a los industriales, a los que manejan la bolsa de comercio, a quienes especulan a futuro, etc. etc.
Y por supuesto el gobierno de turno debería poder poner freno a esto, pero no lo va a hacer ni Cristina, ni mucho menos Alfonsín, Duhalde, ni nadie que en estos momentos esté en el tablero del juego político de la Argentina, a ninguno le interesa lo que la gente piensa, salvo que sea en favor de su partido (mejor dicho, maldito ególatra, en su propia persona, porque partidos, sólo hay los fines de semana y hasta por ahí nomás), así que no me pregunten a mí sobre la inflación, porque yo sólo la sufro, cómo sufro la falta de educación, la injusticia, la inmoralidad, la falta de oportunidades para todos por igual y miles de cosas más.
Y para cerrar el tema una pequeña canción que tiene sus años, Moris y “Pato trabaja en una carnicería”:

“Smell like teen spirit”- Nirvana

Cuando decimos versión original inmediatamente nos estamos refiriendo a las otras; a aquellas que partiendo de la primera decidieron darle voz propia.
Es decir, que son las posteriores versiones las que fundan la llamada versión original; no sólo nominándolas, sino adjudicándole un sentido valorativo sobre el cual se monta su propia creación.
En éstas, fueran merecedoras o no de aquella canción fundacional, siempre se reflejarán un aire de homenaje y un dejo de nostalgia particular en la evocación que alude a aquello que fue, pero que no obstante, insiste en persistir.
En abril de 2011 se cumplieron 20 años de le edición del disco “Nevermind” de Nirvana.
De aquel disco extraordinario, la canción que resaltó, muy a su pesar, fue Smells Like Teen Spirit, del cual es el primer simple, sobre esa canción original escucharemos la columna de Diyei Van Gogh que se transmite en el programa
Obra en deconstrucción

The Who – “Young man blues”

En estos días he estado mirando un canal de música, creo que se llama Concert Channel y han desfilado infinidad de grupos de toda índole, tanto nuevos y divertidos como viejos dinosaurios. El ejemplo más claro sería Deep Purple en Montreaux 2008 y por supuesto, los tipos saben absolutamente todos los yeites del rock y lo hacen como lo haría un jugador de fútbol veterano, parados en el medio de la cancha pisando la pelota, por usar una metáfora futbolera.
Casi al mismo tiempo he visto recitales de los años ’60 y ’70, y analizando a los Who encontré dos particularidades, la primera es que las canciones anteriores a 1968, por ejemplo “The Who Sell Out” o “A Quick One”, suena en los recitales de 1969 en adelante, como canciones forzadas, llevadas a un estilo que no les era el propio (salvo “My generation”), o sea canciones que nacieron pop ejecutadas cómo los salvajes que eran por aquellos años, en cambio cuando adaptan canciones como “Summertime blues” o la que da nombre al post “Young man blues” (una canción de jazz de Mose Allison) se convierten en verdaderas fieras de la escena.
Y ese salvajismo imperante, no se ha vuerlto a reproducir, salvo contadas excepciones.
Y no se si tiene un valor artístico, pero que conmueven hasta la médula es innegable y es esta emoción la que no logro aprehender en la actualidad, son pocas las bandas en vivo que me sacuden, que me dejan completo después de un recital.
El tiempo ha pasado para los Who han enfrentado acusaciones de pedofilia, excesos de todo tipo, han muerto, pero dejaron éste legado y creo que es el único válido, aquellos recitales de fines de los ’60 y principio de la nueva década, con ustedes Señoras y Señores The Who, The Isle of Wight Festival, del 26 al 30 de agosto de 1970 :