La historia de Mushkil Gusha, el disipador de todas las dificultades:
Había una vez, a menos de mil millas de aquí, un pobre leñador viudo que vivía con su hija pequeña. Todos los días iba a la montaña a cortar leña para hacer fuego, que traía a casa y ataba en haces.
Después de tomar el desayuno caminaba hasta el pueblo más cercano, donde vendía la leña y descansaba un rato antes de regresar. Un día, al volver ya tarde a casa, la niña le dijo: “Padre, a veces desearía tener mejor comida, más cantidad y diferentes clases de cosas para comer”
“Muy bien hija mía« dijo el viejo »mañana me levantaré más temprano que de costumbre, me adentraré en la montaña donde hay más leña y traeré una cantidad mucho mayor que la habitual. Llegaré a casa más temprano y así podré atar la leña antes para luego ir al pueblo a venderla; conseguiré de esta forma más dinero y te traeré toda clase de cosa ricas para comer”. (más…)
La capacidad de curiosidad la sigo manteniendo intacta, salvo que en vez de ir a disquerías ahora leo, veo y escucho cosas que pueden llegar a interesarme, y a veces encuentro verdaderas joyas como estas de STAFF BENDA BILILI un grupo de congoleños, pobres, lisiados y que vivían en la calle.
Estos músicos los encontré leyendo una nota en Página 12; allí podrán leer algo más sobre ellos en una excelente nota, pero después de verlos (varias veces) y de continuar leyendo el diario, llegaba una simple reflexión: Axel Rose se queja de que gastó 17 millones de dólares en su disco (nuevamente Página 12) y estos tipos con esos instrumentos, que son casi imposibles de concebir por lo precario, de grabar un disco afanando la luz en un zoológico, de ver sus carritos o motos o lo que sea en que se mueven, llegué a la conclusión de que son de otro planeta: Es bueno que nunca estemos desanimados. Ser una banda es una enorme tarea. Pero esto nos permite viaja a otros países. Y, eventualmente, ser felices.
Eventualmente ser felices, esa debe ser una de las mejores frases que escuché en estos últimos años.
Así que amigos a ver y bailar con los Benda Bilili:
Nuevo video de los Payasos Dopados, recién salidito del horno.
Hermosas imágenes de las calles de Badajoz con un tema, “Click” (o “Rey” aún no sé bien), muy bueno, y grabado de manera excelente, así que amigos los invito a mirar videítos:
El fin de semana recibí un mail de Daniel que dice así: Hola … todavía no sé tu nombre!!!
Te cuento que estuve recorriendo tus blogs y me parecen excelentes. Te cuento que yo vivo en la localidad de Wanda – Misiones, un pueblito con 18.000 habitantes, y en esta zona internet es por telefono (dial up- a una velocidad de 44 kb y encima se corta a cada rato!!). (más…)
Confianza en los jóvenes nunca hubo, pero tampoco es cuestión de andar mendigándola. (BBK dixit)
La avenida Meeks esquina Garibaldi en Témperley era el punto de encuentro para ir a ver un show de Boom Boom Kid con Nicolás, mi hijo. Esa misma esquina que 45 años antes transitaba todos los días después de ir al colegio para ir a trabajar, tenía por ese entonces nueve. Y pasé muchos años por alí, caminando por Garibaldi, desde las vías hacia Pavón, supongo que los años más difíciles de mi vida, la preadolescencia.
De todo esto me acordaba cuando iba camino a Peteco, lo que en aquel tiempo era un almacén de barrio (hoy unido a otros locales) enmarcaba el lugar donde iba a tocar Boom Boom Kid, en un horario por lo menos inusual para rock argento, las 21 horas( el rock suele acontecer en horarios más aptos para cocainómanos, anunciándose siempre para las 23 y tocando luego a cualquier hora, fogoneados por esa gran fiesta decadente que fueron los ’90 para la cultura en general).
Ya desde el horario la cosa parecía más cuidada que en otros lugares, los menores de edad pueden concurrir tranquilamente a escuchar el recital, pero no solo eso me llamo la atención, hay más, mucho más.
Dentro del recinto la venta de alcohol estaba estrictamente vedada a los menores, ni siquiera podían acceder al primer piso, el único lugar donde lo despachaban (de hecho yo tomé una gaseosa, ya que en la barra de la planta baja no había nada de otras cosas). La seguridad del lugar también actuaba cuidando a la gente, y no agrediéndola, conteniendo.
Pero todo esto tiene un porque, si en el escenario está Carlos Rodríguez, o sea BBK, hay garantía para esos jóvenes que esa noche va a ser de ellos. Y así sucedió,
No hay arriba ni abajo, no hay que cuidarse, ya que todos se cuidan entre todos y en especial son cuidados desde el escenario, es una zona liberada en el buen sentido de la palabra y van a poder gozar de la música, de la compañía de sus pares, hay pogo o mosh, hay alegría en el ambiente.
Y sobre todo hay mucha buena música.
Y a mí, como buen anciano, me agarró nostalgia. Nostalgia de no haber sido cuidado así cuando tenía la edad de ellos y transitaba esas mismas calles, de tener que haber vivido mi crecimiento en un mundo hostil, agresivo, donde no existió un Boom Boom Kid que jugase de nuestro lado, que hablara nuestro idioma. Este fue un mundo que no existió para nosotros y por suerte sí existe para algunos jóvenes de ahora.
Los temas fueron sucediéndose uno tras otro, casi sin solución de continuidad, canciones fuertes, canciones dulces, a las que nos tiene acostumbrado BBK.
Por conocerlas más, me gustan las del álbum “Okie dookie”, pero todas tienen su encanto, así que amigos, para que puedan disfrutar del BBk dos videos dos, el primero “Kitty”:
Había escuchado este disco de Dacal y la Orquesta de Salón, “13 Grandes éxitos”, hace un tiempo atrás y por supuesto quedé prendado del tema “El cosechero” y navegando por la güeb encontré este video del tema, hermosísimo!! así que amigos lo puse para que ustedes también puedan disfrutarlo.
Parafraseando la canción “Mi querido amigo Pipo” fui recordando retazos de mi propia historia con el rock nacional y algunos de sus iniciadores. ¡Amigos…no pidan precisiones! Ya saben de lo estropeada que está mi cabeza, cuando chocó de frente contra el muro de la historia, así que lo que les puedo dejar son colgajos magros de lo que sucedió.
Por supuesto sabía de la existencia de Moris, Mauricio Birabent, por haberlo visto en la casa de mi profesor de batería Juan Carlos Ullúa, el hippie, más o menos por el año 1969, en Bánfield, cuando ensayaban para tocar no sé si como Los Beatniks u otro proyecto de Moris. (más…)
¿Quien no sintonizó alguna vez el “Canal de amor y confusión”? Acá, desde el valle de los mil colores los Aguas Tónicas nos dicen como “Cambiar tu vida” (tema número 4) o recordarnos cuando hacemos algo “Nada sensato” (tema número 1, y de lo mejor del disco); los “Aullidos” (nº 6) durante algún “Sueño” (nº 5), o invocarnos a ser “Refugiados” (nº 2) cerca del “Arroyo Pavón” (nº 3).
Sí, en tan pocas palabras y en hermosos, algo así, como 36 minutos de música, los tónicos nos llevan a lugares que hemos transitado más de una vez, donde las guitarras se animan a despertar sentidos dormidos, pero para eso amigos, nada mejor que escuchar el segundo disco de esta banda rosarina, así que acá lo podés bajar, y como siempre espero que lo disfruten!!!
p/d: Planeta X es el sello grabador
Hace ya unos años escribí esta canción a la que Pablo le puso música y la interpretó con los Payasos Dopados, la primera formación, acá en Argentina, y con orgullo debo decir que el baterista es mi hijo Nicolás y en el bajo Mariano, así que para escuchar un poco de punk:
Abre tus viejas cosas
Junta tu maquillaje
Alguien se acerca
Cierra los ojos, siéntate
Dale gracias por estar
Dale gracias por estar cerca de ti
Sobre los viejos muebles
Prende otro cigarrillo
Esta poesía viene a buscarte y además…
Dale gracias por estar
Dale gracias por estar cerca de ti
Este ensueño es un silbido más
En el viento
Y un guerrero no detiene jamás
Su marcha
Puedes hallar la jungla
Entre estos edificios
Puedes rentarla o bien destruirla
Y además
Dale gracias por estar
Por crecer y engendrar
Cerca del bien que gozaste
Y además
Dale gracias al Ángel
Por crecer y por luchar
Cerca del bien que gozaste
Y además
Dale gracias al Angel
Dale gracias por estar cerca de ti
Es inútil que pretendas brillar
Con tu historia personal
Recuerda que un guerrero no detiene jamás
su marcha.